9 técnicas positivas para calmar una pataleta

 en Crianza

Las pataletas vienen acompañadas del llanto, los gritos y la frustración. Cuando tienes hijos pequeños aprendes cuál es el limite de tu paciencia. Es exasperante no saber cómo más cambiar la situación. Después de sentir que lo probaste todo para calmarlos y no lo logras. Cuando estás en público sientes que todos te juzgan y esperan que milagrosamente arregle la pataleta. En esos momentos, lo mejor es respirar y tratar de un manera positiva entender el por qué el comportamiento de tus hijos.  

Háblales más lento

Existe una expresión que dice ¨No es lo que dices sino cómo lo dices¨. Esto es muy cierto en los niños, sobre todo los más pequeños. Ellos no procesan la comprensión del idioma a la misma velocidad que los adultos. A algunos les cuesta entender todo lo que dices y puede que se bloqueen cuando te escuchen de un momento a otro hablando más rápido. Yo, cuando estoy molesta hablo más rápido. Les pasa igual?

Ser realista con tus expectativas 

Todos los niños son diferentes y les hacemos daño cuando nos ponemos a compararlos con otros. A nosotros no nos gusta que nos comparen, por qué hemos de hacer eso con nuestros hijos? Tengamos en cuenta la etapa de desarrollo y el proceso único que cada niño esta viviendo. Esto significa también no esperar que el comportamiento y los gustos de nuestros hijos sean iguales a los de los demás.

Ponle atención a su comportamiento exterior

Entre más pequeños más desinhibidos. Les encanta bailar, correr, saltar, hablar, cantar en público. Y puede que no sepan cómo parar una actividad o comportamiento y se frustren. Aún no dominan el lenguaje ni la comunicación. Los cambios de humor son también causados por falta de sueño o de hambre. Esto mismo nos pasa a los adultos, cómo no ha de pasarle a los más pequeños!

Más Atención

Algunas veces la solución es más sencilla de lo que imaginamos. Puede ser un llamado de atención que con un abrazo, palabras dulces y un minuto de pausa en nuestras actividades diarias, resuelva su frustración.

Ponte a su nivel

A nadie le gusta que lo miren de arriba y menos si lo están corrigiendo. El contacto de la mirada y sentirse que alguien se bajó a nuestro nivel para hablarnos nos hace sentir especiales. Cuando necesites su atención, baja a su nivel, mira sus ojos y comunícale lo que sientes.

Dar ejemplo

Los niños no entienden las consecuencias de sus acciones porque aun no las han vivido. Y deben cometer errores para aprender. Esto algunas veces duele. Cuando hablamos como padres de nuestra experiencia de niños, ellos se siente comprendidos. No podemos esperar que nuestros hijos se comporten de una manera diferente a la manera que nosotros nos comportamos. Somos su ejemplo. Si gritamos en la casa, ellos también gritaran, etc…

Enseñarle que existen límites 

Es importante poner límites desde un principio. Sobre todo cuando una situación puede ser peligrosa como cruzar la calle. Enseñarles a seguir reglas de convivencia será primordial para su propia vida.

Está bien tener pataletas

No sé ustedes, pero yo todavía tengo pataletas. Es algo humano y sí, frustrante. Pero negarlo y no aceptarlo es un error. Todos tenemos días difíciles y complicados. Lo importante es saber cómo podemos superarlos. Es por eso que tener una pataleta no está mal, nuestros hijos aprenden que es algo que deben superar y que es un sentimiento válido.

El volumen de la voz

Como nos dirijamos creará la base en que ellos responderán. El volumen de la voz es muy diciente. Si quieres que hablen suave, habla suave. Enseñemos sobre el volumen que debemos usar en lugares públicos como restaurantes y librerías, parques y cines. Para todo hay un volumen especial y nuestra voz es increíble, hasta podemos susurrar.

Cómo manejan ustedes las pataletas? Que consejos nos quisieran compartir? No olviden dejarnos comentarios.

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Por Andres P para CITYKIDS

fuente: motherly

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