Las Maravillas del Teatro En los Niños

 en Actividades para niños, Bogotá

Ir a teatro siempre es y será una maravilla, pero ir a teatro con nuestros hijos es sin duda uno de los mejores planes que podemos hacer! No hay nada como ver el teatro a través de los ojos de los niños, que son ojos inocentes, que se sorprenden con las pequeñas cosas, pero sobre todo que tienen la mente abierta a aprender, a entender a su manera lo que les muestra su entorno sin ningún tipo de perjuicios.

Preparamos a Emiliano para la obra de teatro

Emiliano tiene 4 años y en su corta vida ha ido a 5 o 6 obras de diferente tipo: ha estado en obras de navidad, en obras de temporada, en obras de personajes infantiles; la última que vimos en familia (papá, abuela, mamá y Emiliano) fue la adaptación de Robín Hood que se presenta por estos días en el teatro La Castellana.

Confieso que habíamos leído varias veces el cuento, el cual había que explicárselo al niño casi que con plastilina  porque tal parece que es demasiado para un menor de 4 años.

Sabíamos que no íbamos en blanco y que Robín Hood robaba algunas veces para hacer el bien. Esto fue lo que más me había costado explicarle, aún más porque desde que tiene un año de vida me oye decir cosas horrorosas contra los ladrones; (son esos debates morales y éticos en los que en mi caso como padres es más complicado dar la explicación clara y precisa cuando los niños preguntan algo).

La obra Robin Hood

Entramos y salimos felices de la obra. Está perfectamente adecuada para los niños. Tiene chistes divertidísimos que entienden, momentos de suspenso en que los dejan justo en el límite entre manejar su expectativa y no pasar a generar miedo. La historia no es exactamente igual a la que encontramos en los cuentos y por lo tanto, no les aburre aunque el mensaje final es el mismo.

La música es magnífica lo que permite que estén ahí pendientes de los actores para no perder de vista detalle. Los niños tienen momentos de interacción en la obra, que les encanta. Todo esto sin contar que para los adultos también hay humor de doble sentido que tristemente nos hace ver, que hay varias cosas de la época medieval que aplican en la actualidad. Si se llega temprano como es acostumbrado en el Teatro La Castellana, los niños pueden pintar antes de entrar.

Salimos llenos de buenos comentarios con nuestro niño de 4 años que como de costumbre después de ver, reírse, gritar, pensar, correr y disfrutar no abre la boca sino escasamente para decir: ¡gracias papá y mamá me gustó mucho…fin! Mientras que nosotros no nos callábamos diciendo: ¿uy que tal el vestuario?, y qué belleza la escena en la que… Y qué ternura el animalito… Y claro por dentro los papás pensábamos: ojalá de verdad le haya gustado, por lo menos no fueron dos horas seguidas de t.v… ahora si almorcemos.

Lo que entendió Emiliano sobre la obra

Pues bien, pasaron dos semanas y de casualidad un medio día, todos escuchamos una noticia ya acostumbrada en nuestro país de un proyecto para aumentar un impuesto. Inmediatamente se escucha a papá y mamá: maldecir y argumentar que es el colmo, que sigamos “sometidos” con todos esos impuestos y el bla bla de los adultos quejosos que tampoco hacemos mucho más por cambiar la situación.  De la nada Emiliano nos dice: no tengan miedo, llamemos a Robin Hood y a Marian para que peleen y no permitan que paguen más impuestos injustos y podamos comprar la comida baratica”.

 ¡esa platica del teatro no se perdió!

El papá y yo nos miramos perplejos por el comentario tan pertinente. Fue un momento de esos en los que a uno le recorre un fresco desde el pelo hasta los pies y piensa de nuevo para sus adentros ¡esa platica del teatro no se perdió!, se da la palmadita en la espalda y se devuelve el alma al cuerpo. Por fin entendemos que ningún plan o tiempo que compartimos con nuestros pequeños es en vano.

La importancia de compartir planes culturales juntos

Hacer planes con los niños es entonces un carrusel de emociones para los adultos, porque siempre estamos esperando que reaccionen, que se comporten, que aprendan, que disfruten, que hagan todo tal cual como nos imaginamos desde nosotros; sin embargo, los niños sean como sean nos dan sorpresas y nos demuestran que no es una cuestión de cómo los desearíamos nosotros sino de cómo ellos ven y entienden el mundo.

En todo caso, si no ha pensado en algo para este fin de semana con sus hijos, recuerden que ir a teatro no solo es un buen plan, también enriquece la cultura de toda la familia y lo mejor si son obras que representen temas cotidianos pues nos dan una mano a los papás, para explicarles la realidad que a ellos aún no les toca pero que es importante que la conozcan.

Por Deisy Agamez Triana

Siguela en @dagamez y en Facebook Deisy Agamez Triana. 

 

Mostrando 2 comentarios
  • Juliette
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    Excelente, ver el mundo de los niños a través de la interpretación de los padres. La formación de seres humanos implica el compromiso de todos con las artes, las ciencias y la tecnología.

  • Daniela
    Responder

    Muy buen plan! Gracias por la recomendación 🙂

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