Cómo manejar la frustración en los niños

 en Crianza

¿Han notado la frustración de sus hijos al intentar hacer algo y no lograrlo?

Sentir frustración es una reacción normal, una emoción. Pertenece a la familia de la ira, la impotencia. Esta genera gran malestar en la niña/o, y en las personas que están con ellos.

Los menores tienen baja tolerancia a la frustración. Hoy más que antes, es un problema frecuente y un motivo de consulta actual. Vivimos en un mundo donde todo es inmediato.

Factores que contribuyen a fomentar la intolerancia de la frustración:

-Nuestra sociedad de consumo, pone a disposición cada vez más artículos de toda marca, diseño, colores, funciones, etc. y cada vez son más fáciles de adquirir.

-La sobreoferta en centros comerciales, mercado online, publicidad en TV, o en los teléfonos móviles, está influyendo en las compras excesivas y la sobre estimulación desbordada.

– Los padres se sienten culpables porque trabajan y quieren compensar ese tiempo con obsequios. Padres separados para ganar el afecto de sus hijos o padres que no tuvieron estos privilegios en sus vidas. Padres que siempre quieren ver el rostro de felicidad en sus hijos o que quieren evitar conflictos con ellos. Estos son algunos de los factores que influyen en los problemas de frustración en menores.

La tolerancia a la novedad y la sobre estimulación

Cada vez se necesitan más objetos, novedades o distractores para obtener el placer, el bienestar acostumbrado.

En algunos casos, los niños se acostumbran con frecuencia a estar distraídos con tecnología y recibir regalos sin motivo: fácil, rápido, disponible y frecuentemente. Con solo desearlo y señalarlo.

Para ellos la palabra NO, es frustrante, y rápidamente, se produce una pataleta, o gestos de desaprobación y problemas. El resultado: el caos de un momento al otro.

Tips preventivos de la baja tolerancia a la frustración

Procura no dar a los niños, muchos regalos, ni obsequios tan frecuentemente, ellos deben aprender a distraerse con lo que ya tienen. Si es el caso también aprender a aburrirse.

Comienza a negarte gradualmente cuando sea lógico y ante los caprichos innecesarios. Esto sin gestos de miedo ni desaprobación. Un rostro de neutralidad o firmeza será suficiente. La pataleta se aumentará, espera que se calme totalmente y así le explicarás por qué no se realizará la compra si es el caso.

No sientas lástima de un niño que hace pataleta, está frustrado. Es una emoción aprendida. Al no prevenirse con tiempo, se volverá en un futuro no tan inmediato. Un problema cada vez mayor, formando niños y adultos, demandantes, agresivos. Con poca habilidad para solucionar problemas y tolerar la frustración o malestar.

Sabemos que en la vida muchas cosas NO se pueden conseguir y que en el futuro vendrán dificultades. En edades tempranas se debe aprender esto. Es más fácil moldear un cerebro de un niño que el de un adulto.

Evita prometerle a tu hijo una prenda, juguete, o algún incentivo material, por el solo hecho de hacer las tareas o portarse bien. Con esto irás moldeando un pequeño emperador. El día en que no se le cumpla con sus caprichos, agredirá a los demás como tambien a sí mismo con tal de obtener sus demandas.

Ofrece regalos afectivos. Demuestra lo que sientes por tu hijo con valoración, validación, caricias, frases de afecto, reconocimiento por habilidades innatas y logros cotidianos.

Llévalos a lugares así no les gusten. Pronto su capacidad de adaptación les permitirá aprender algo y sacar provecho de esta situación.

Consultar un Psicólogo especialista si el caso lo amerita, es una buena manera de hacer un trabajo más profesional y personalizado.

La virtud de la paciencia

Nuestra habilidad para tolerar la frustración, aburrimiento,como, la paciencia, son virtudes. No quiere decir que los recursos económicos o las comodidades no sean para compartir con los niños y la familia. Lo más favorable es la justa medida, el equilibrio, el merecimiento. Pagar el precio emocional y energético para obtener las cosas. Aprender que primero son los deberes y luego los beneficios.

La dificultad fortalece el logro de metas y deseos así como el esfuerzo produce bienestar y aumenta la autoestima. Lo más importante: preparar los niños para afrontar las dificultades cotidianas para fortalecer el carácter.

Les recomiendo leer el post de SOBREPROTECCIÓN INFANTIL: CAUSAS, CONSECUENCIAS Y PREVENCIÓN

Gracias y atento a preguntas.

Casobreprotegermilo Mendoza Palacios. Magíster en psicología con experiencia en; terapia individual, apoyo grupal, capacitaciones /talleres, docencia, EPS, 6 centros de apoyo psicológico en una empresa multinacional de servicios en bienestar personal y empresarial. Autor del libro “Maleduque a sus hijos con mucho amor”.

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