Lo que quisiera que todos supieran sobre la infertilidad

 en Salud y Nutrición

La infertilidad es desordenada. Para algunos puede ser un secreto profundo y oscuro, para otros un hecho personal. Es un tema controvertido, poco discutido.

Nunca tomé por sentado que sería madre, aunque como toda niña, lo imaginé . Siempre pensé que algún día podría ser madre y de repente llegó ese momento, en que el que sentí que ya podría serlo. Tenía un trabajo estable, una relación de años y ya había pasado los 30. Fui al doctor para hacerme exámenes y asegurar que todo estuviera en forma. Todo salió perfecto. Con el visto bueno me fui a intentarlo.

No le preguntes a alguien porque aún no tiene hijos

No hay nada más inoportuno que escuchar de extraños, familia y amigos “Que esperas? El tiempo está pasando?”, “No todo tiene que estar perfecto, los hijos no se planean”, “los niños son una bendición, ustedes porque no tienen hijos?” PORQUE NO PUEDO! Llevo un año intentándolo y no logro quedar embarazada. Todos los días me tomaba la temperatura basal, sabía exactamente cuándo ovulaba y nada. Tomaba los suplementos que decía internet, subía las piernas…todo!. Sin embargo, todos los meses volvía la regla y con ella el coctel hormonal, más la decepción de no quedar embarazada.

El Camino de la infertilidad es muy solitario

Después de un año, decidí ir a un especialista de fertilidad. Recuerdo sentarme en la sala de espera y estar rodeada de mujeres mayores que yo. Sentía que estaba en el grupo equivocado. “Por qué estoy aquí?” me cuestionaba. Aún estaba joven, todos los resultados tanto de mi esposo como los míos salían normales. Sin embargo, no lográbamos tener hijos. La culpa crecía más cada día. “Qué le pasa a mi cuerpo? ¿Está dañado?” “No puedo darle hijos a mi esposo” …y todo esto lo tenía embotellado. Lo que menos quería era compartirlo con alguien y escuchar “Tranquila, eso pasa cuando menos lo esperas” o “Solo tienes que relajarte y seguro pasa”. Soy profesora de yoga, ¿creen que no se relajarme?

Los tratamientos de fertilidad son muy costosos

Llegó el día en que me recomendaron un tratamiento. Empezar con la inseminación artificial y si no funciona, hacer fertilización invitro. Llamé al seguro médico a preguntar lo que me cubría. Podría hacer 3 inseminaciones y una fertilización. Lógicamente, esto no es gratis. Me cubría solo el 80 por ciento del tratamiento.

Me senté con mi esposo a ver precios, a mirar nuestras cuentas bancarias y tratar de tomar una decisión. Después de verme llorar mes a mes, mi esposo me dijo que no era necesario tener hijos en nuestra relación. Pero que él me apoyaba con el compromiso, que solo haríamos lo que el seguro nos cubriera. No íbamos a hipotecar la casa por un tratamiento que tal vez no funcionara.

No es solo una cuestión de ciencia, también es de ética

Me sentí egoísta. Cómo no cuestionarme el querer ser mamá. Hay miles de niños que necesitan padres y buscan un hogar. ¡Pero yo quería ser madre! ¿Por qué no adoptar? Porque yo también quería saber lo que se siente llevar a un hijo en el vientre.

Volví al consultorio a llenar los documentos para seguir con el tratamiento. Para esto tuve que hacer una cita con una consejera que me explicaría sobre el tratamiento, contraindicaciones y lo que significaría hacer un embrión.

Estimular los ovarios puede más adelante causar cáncer en ellos: entendido. Hacer que mi cuerpo cree más óvulos, significa que la posibilidad de gemelos es alta: entendido. Cuando llegue el tratamiento Invitro puede que tengas más de tres embriones, ¿qué vas a hacer con ellos? Los embriones tendrán de dos a 4 días de división celular… Hay quienes pensarían que estás jugando a ser Dios. ¿Entendido?

Las emociones están por todas partes.

Un comercial de televisión con un osito panda durante mi periodo en la actualidad me hace llorar. Ahora imagínense el mismo escenario bajo inyecciones hormonales. Caminar por la calle y ver a bebés, lloraba. De repente todas las mujeres alrededor tuyo están embarazadas y tú no, lloras. Kim Kardashian queda embarazada, lloras. Tu mejor amiga te cuenta que tenía un mes de embarazo y tuvo una perdida, lloras…pero lloras porque tu cuerpo ni siquiera ha implantado un óvulo.

Que no te cuente todo no significa que no te necesite

Todos somos diferentes. Yo manejo las cosas personales muy privadas. Mi infertilidad fue así. No la compartí. No por desconfianza, ni porque no lo necesitara. Simplemente porque yo no supe cómo hacerlo. En ese momento hablar de la infertilidad era un taboo. No era tema de revista y ningún famoso aun lo había comentado. Sin embargo, el tener apoyo durante este periodo fue muy importante. Asi yo no quisiera hablar de lo que me estaba pasando.

La única persona feliz de tener náuseas

¿Se imaginaron ya un final feliz? Yo también, pero las náuseas eran causadas por las drogas que tomaba. Finalmente quede embarazada. Y no me atrevía a quejarme de nada. Yo hice hasta lo imposible para quedar embarazada, así que sonríe, aguanta y vive esta otra etapa de la vida. 

Por Marcela D

CITYKIDS

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